Mi camino en la coctelería
- contacto0764
- 20 nov
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Antes de dedicarme por completo al vino, hubo algo que marcó mi camino y que pocos conocen: estudié para barman y mixólogo durante 8 meses en EMCEBAR Puebla. Sí, antes de catar vinos y estudiar regiones, pasaba horas con shakers, jiggers y cocteleras, entendiendo el mundo de los destilados y la técnica detrás de cada mezcla.
Y lo curioso es que todo comenzó por una razón muy específica:la coctelería es parte del examen de sommelier Intro de la Court of Master Sommeliers (CMS).Si quería certificarme, tenía que dominarla.Así que en enero de 2019, sin pensarlo demasiado, me inscribí.
Conocer a Mauro González: un antes y un después
En EMCEBAR tuve la suerte de conocer a alguien que admiro muchísimo:Mauro González (@mauro.el.aficionado), bartender de Hormiga Negra.
Mauro tiene algo especial: hace coctelería seria, técnica, con respeto al producto, pero al mismo tiempo con una humildad enorme. Se convirtió en uno de los mejores bartenders que he visto trabajar.
Hoy, años después, Mauro forma parte de los cursos de coctelería y mixología de Sommeliers.mx, y me enorgullece tenerlo como parte del equipo.Es de esas personas que elevan a los demás.
La coctelería me enseñó a respetar los destilados
Fueron 8 meses intensos.Mucho estudio, mucha práctica, mucha técnica.
La coctelería me ayudó a entender:
balance
estructura
componentes
aroma
textura
acidez
dilución
temperatura
Todo lo que usamos para describir un vino… también está en un coctel.
Y ese aprendizaje se volvió clave cuando tomé el WSET Level 2 en Destilados, que en aquel entonces venía combinado con el de vinos, así que pude certificarme en ambos al mismo tiempo.
Mi coctel favorito (y el más sencillo de todos)
Aunque he hecho cocteles complejos, mi favorito sigue siendo el que disfruto desde siempre:una Cuba con Bacardí.
Sí, sencilla.Sí, clásica.Sí, perfecta.
Pero eso también dice algo de mí: disfruto la autenticidad más que la pretensión.

La parte que más me gustó y la que menos me gustó
De toda la mixología, lo que más me fascinó fue la esferificación.Transformar un líquido en pequeñas perlas que explotan en la boca es pura magia aplicada.
Y lo que menos me gustó…La cantidad de azúcar que llevan la mayoría de los cocteles.
Yo trato de no consumir azúcar en mi vida diaria, así que siempre estaba buscando alternativas, reducciones, sustituciones o técnicas para equilibrar sin saturar.
Por qué te cuento esto
Porque muchos creen que el camino del vino es lineal.Y no lo es.
La coctelería me enseñó orden, precisión, técnica, paciencia y respeto por los destilados.Y ese mundo sigue presente en mi vida a través de:
cursos
talleres
coctelería técnica
mixología responsable
Todo aprendizaje suma. Todo forma parte de la historia.
Y si hoy enseño vino, destilados y coctelería, es porque sé lo que cuesta dominar cada una de estas áreas… y porque tuve la suerte de encontrar maestros como Mauro en el camino.
¿Quieres aprender coctelería conmigo o con Mauro?
Tenemos talleres, cursos y sesiones prácticas donde verás desde lo básico hasta técnicas modernas.Y sí: puedes aprender sin tanta azúcar.
Cada paso en este camino —el vino, los destilados, la coctelería, el WSET, CMS y cada maestro que he tenido— ha sumado a la persona y al profesional que soy hoy. Nada ha sido lineal, nada ha sido fácil… pero todo ha valido la pena.
Si algo he aprendido es esto:
No importa por dónde empieces, sino que sigas avanzando, aprendiendo y rodeándote de gente que te inspire, como Mauro, como mis alumnos y como cada persona que se toma el tiempo de leerme.
Gracias por acompañarme en este viaje que sigue creciendo, evolucionando y sorprendiéndome todos los días.Nos vemos en la próxima copa… o en el próximo coctel.
— Christian Sommelier